
Madera vieja
Ahora sabemos que, minutos antes de su fusilamiento, Ambrose Bierce optó por un final cálido y persistente. La historia nos la legó el sacerdote de la villa de Sierra Mojada, en Coahuila, México. En lugar de la extremaunción que el cura le ofrecía para salvar su alma, el amargo Bierce escogió una última copa de brandy de Jerez, un trozo de papel y un lápiz. Acabada la ceremonia de la contemplación, escribió la más biográfica de las entradas de su diccionario:
brandy (de Jerez), s. Reposo elegido para acomodar este espíritu de madera vieja.
Agustín Celis Sánchez